12 noviembre 2010

Respirar alegria, respirar aire fresco


Excavar en el desierto para encontrar agua fresca,
despertar los caballos salvajes,
mirar volar las aguilas.
Poner pimienta
y sal
y azúcar,
y mecer los sueños.

Reseguir la línea de lo bueno olvidado
y retomar caminos con sol brillante
y así dar con  el manantial de la alegría.

Y volver a respirar a fondo,
para saborear las cosas nitidamente

y ver todo sin sombras, con claridad chispeante
para luego seguir caminando.